En el día de ayer, martes 1ero de julio, la selección femenina dominicana de mayores cerró una doble jornada contra el combinado Sub 23 de México, dejando más dudas que certezas sobre el timón de este barco al perder ambos partidos por goleada.
El primer encuentro de esta fecha FIFA en agenda fue el sábado 28 de junio, en un partido abierto al público, donde sufrimos una derrota (0-3). Nuestro onceno titular estuvo compuesto por: Paloma Peña, Nadia Colón, Gabriella Cuevas, Renata Mercedes, Lucía Marte León, Winibian Peralta, Samantha van Diemen, Josefine Slump, Jazmín Jackson, Jaylen Vallecillo y Alyssa Oviedo.

Cortesía: SEDOFÚTBOL
Durante el primer tramo las criollas tuvieron dificultades para cruzar la media cancha con el balón controlado y desafortunadamente, las imprecisiones estuvieron a la orden del día. El primer gol de las aztecas cayó al 30’ de cabeza, luego de desbordar por la banda derecha y centrar al punto penal. Esta fórmula de ataque fue usada por las mexicanas en varias ocasiones.
Para el segundo tramo se movió el banquillo con el cambio puntual de Nadia Colón por Lila Algarín, quien se sumó al selecto club de las mundialistas Sub 17 en debutar este año con la absoluta. Aunque las quisqueyanas iniciaron con destellos de seguridad y buenas intenciones, México no perdonó y rápidamente anotó tanto al 53’ como al 57’, sellando su victoria y acomodándose para el resto del partido. Al minuto 60 se realizaron 3 cambios tratando de revitalizar el juego, Alyssa Oviedo, Jaylen Vallecillo y Josefien Slump fueron sustituidas por Alana Arjona, Kristina García y Jazlyn Oviedo.
A pesar de los reajustes fue cuesta arriba para las dominicanas encontrar la portería rival. En lo adelante se sumaron otros cambios donde tuvieron participación por ciertos minutos Natalie Bruno y Gabriella Marte. Las dos debilidades principales se resumen en la pobre propuesta en la salida y construcción con el balón controlado en ataque y en defensa la floja marca. Hay que rescatar las excelentes intervenciones de Paloma Peña a pesar de los goles anotados por el rival.

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El equipo salió para el segundo compromiso con: Paloma Peña, Nadia Colón, Gabriella Cuevas, Renata Mercedes, Lucía Marte León, Winibian Peralta, Samantha van Diemen, Jazlyn Oviedo, Jazmín Jackson, Alana Arjona y Alyssa Oviedo. Se efectuaron cambios puntuales en cuanto al onceno anterior, sumándose a la titularidad Jazlyn Oviedo y Alana Arjona, por Josefien Slump y Jaylen Vallecillo.
El Tri femenino se apoderó de la posesión desde el primer instante, con propuestas de ataque y presión alta, exigiendo desde temprano a Paloma Peña, hasta que se abrió el marcador al minuto 10 luego de un error defensivo y rápida recuperación frente al área penal. Pasados los primeros 25 minutos se ejecutó un cambio entrando Lila Algarín por Alana Arjona, llevando a Jazmín Jackson a ubicarse posicionalmente de delantera centro intentando presionar la salida azteca. Más adelante se percibió más oficio defensivo grupal dominicano que en el partido anterior pero aún se observaba poca coordinación en la marca individual.
El inicio del segundo tiempo dejó justo un tiro de esquina que llevó al segundo gol de México de cabeza, sin más. Al 60’ se agregaron piernas frescas, y fueron sustituidas Lucía Marte León, Renata Mercedes y Alyssa Oviedo por Giovanna Dionicio, Gabriella Marte y Livia De León. Las aztecas continuaron avanzando y moviendo el balón a sus tiempos. Al 75’ salió Nadia Colón por Natalie Bruno pero esto reubicó y retrasó a Lila Algarín al lateral izquierdo. La victoria del contrincante (0-3) cerró al 84’ en una definición potente, dejándole unos minutos de juego a Yomerci Brito al sustituir a Jazlyn Oviedo. Con este segundo partido sucedió lo mismo que con el primero, y fue que las jugadas de peligro fueron gestionadas tarde.
Entre mis conclusiones generales, después de ver tres partidos del grupo criollo con diferentes jugadoras e intentos de planteamientos y más allá de saber que nuestro contrincante estuvo siempre bien parado, proponiendo más y efectivo al profundizar, duele ser cruel con este “período de gracia” pero hay toma de decisiones cuestionables y poca claridad con un grupo consolidado y en su momento generacional top, sobre todo si comparamos los primeros pasos de los últimos tres procesos de la absoluta femenina. Siendo mucho más puntuales, los cuerpos técnicos anteriores sufrieron derrotas en sus primeros dos partidos pero enseguida se levantaron y pudieron corregir errores reflejándose entre victorias y empates contra equipos mucho más competitivos; aquí ha sucedido lo contrario luego de la primera victoria ante Honduras (4-2) y al enfrentar a una Sub 23.
Hay conceptos que, en mi percepción, no se están transmitiendo de manera entendible, y las jugadoras lo sufren porque no saben qué o cómo van a ejecutar. La marca es el ejemplo más simple a destacar en el balón parado. Y luego están ciertas decisiones que empiezan desde la cabeza, que aunque hay bajas importantes, dejan más preguntas que respuestas; podemos igual tomar de ejemplo la ausencia de Brianne Reed donde se optó por utilizar a Renata Mercedes en ambos partidos de titular, quien es verdaderamente una referente y líder juvenil, pero luego del primer partido y los errores forzados debió ser sustituida, además que por experiencia y jerarquía Gabriella Marte pudo ser el relevo ideal en esa posición; se suma la situación táctica de Livia De León en un rol más de involucración ofensiva siendo conocido su corte defensivo disponiendo de Jaylen Vallecillo. En ningún momento se pudo imponer ritmo, ni se supo elegir las batallas en las que había que ser más agresivas. Los períodos cortos de posesión no generaron peligro ni visualizar una posible identidad de juego.
El llamamiento de jugadoras Sub 17 es una decisión importante y esencial para el futuro, ayuda a alimentar el compromiso con la selección dominicana en todas sus categorías y estoy de acuerdo en que siga tomando fuerza porque hay mucho talento, pero hay que ser gradual con ello y profesionalmente saber respetar procesos y status. Los sparrings ayudan a preparar mejor a los titulares, y es parte de su función, pero es una oportunidad de la cual tampoco podemos abusar.
El reto es difícil de medir pero espero que estos partidos hayan dejado suficiente material para entender que no se puede ensayar más con los oncenos, que ya debe de haber una espina dorsal, y a poner mucho énfasis en los movimientos y estrategias. De acuerdo al calendario internacional femenino de FIFA y por los diferentes torneos en moción, las quisqueyanas volverán al rodaje en la ventana del mes de octubre.




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