De nada vale avisar que desde luego esto es una critica constructiva, porque muy a menudo en el fútbol local se encierran en la palabra crítica enseguida y arremeten en contra de los lápices mandando su mensaje de autoridad; si eligiera reducir esta previa y análisis a “observaciones que están a la vista de todos”, especialmente ante los que hemos seguido los últimos 4 procesos femeninos absolutos que conforman mayormente este grupo, a lo mejor sea mejor recibido. Expresado lo anterior, no voy a redactar un análisis del último partido exclusivo y exhaustivo, pero con ciertos datos de respaldo este texto servirá para argumentar sobre mi percepción y evaluar el rendimiento general del equipo y sus jugadoras, y su cuerpo técnico, siempre buscando mejorar. 

Las quisqueyanas empataron (2-2) en su primer partido del clasificatorio al campeonato de CONCACAF para el Mundial Femenil 2027 ante Surinam, concediendo 2 goles en 6 remates. A nivel de precisión en los quites del 1v1 hubo un porcentaje de 52,40% traduciéndose en 11 quites ganados en 21 intentos, en los duelos individuales ganados el porcentaje fue 57,40% traduciéndose en 62 duelos ganados. La distribución en general fue pobre en comparación con el resto de los equipos del top 10, la precisión de pases fue de un 70,6% con 156 pases buenos en 221 intentos y solo 3 centros buenos en 19 intentos, por lo que su precisión fue de 26,3%. La media de los regates fue relativamente buena con un porcentaje de regates exitosos de un 50%, siendo un total de 18 regates positivos. Los 5 remates a puerta derivaron en los 2 goles anotados, para una precisión de remates del 31,3% y 13,33% en conversión. La disciplina del equipo fue cautelosa al solo cometer 9 faltas y recibió 16. Todo esto dejó a Surinam con la posesión del partido (60,4%), pero muy balanceado y en otras áreas a favor de República Dominicana. Por ejemplo, los duelos aéreos ganados fueron igual para ambas partes (50%) y los tiros de esquinas casi similares, DOM (4) y SUR (5). El porcentaje de duelos individuales ganados le perteneció a las nuestras (57,4%) y las intercepciones (8) también, pero el número de despejes fue para SUR (35) y DOM (22). Sin recibir amonestaciones, ni amarillas ni rojas. Los dos goles criollos fueron anotados por Mia Asenjo, siendo servida primero por Jazlyn Oviedo al 16’ y luego al 85’ por Nadia Colón

El desarrollo táctico desde su convocatoria, y si no había ninguna restricción física por lesión, daba para iniciar con un sistema práctico de 4-4-2 y la lectura del partido mientras avanzaba el reloj daba para otros cambios puntuales. Los dos carriles defensivos estaban naturalmente cubiertos por perfil, en este caso tanto Nadia Colón como Gabriella Marte o, incluso, Giovanna Dionicio, por lo que forzar a una jugadora como Natalie Bruno de corte y cobertura más ofensiva, y fuera de su órbita, era innecesario. En el mediocampo el rol de Stella Tapia desde el inicio hubiera podido dar más capacidad de acompañamiento y profundidad a Jazlyn Oviedo, con salida y libertad absoluta de Winibian Peralta junto a Kathrynn Gonzalez, así son menores sus despliegue aeróbicos pero con acciones más explosivas. Este reto, y asumido, sobre el final lo comprobó la misma Winibian Peralta con su participación efectiva sobre el carril izquierdo. Está claro que ante un rival mermado luego de una hora Jazmín Jackson hubiera brindado revulsión en ataque, o la misma Natalie Bruno; ambas hubieran sido un cambio puntual ideal en cualquier contexto para Alyssa Oviedo, y Jazlyn Vallecillo para Jazlyn Oviedo. El calibre, tanto de experiencia como jerarquía, de Josefien Slump y Kiomy Luperón fueron omitidos por completo; si es por considerar su creación de juego, transiciones y encares, pudieron entrar en lugar de Liliana Clase, ya que además son jugadoras que prevalecen en el contacto físico sobre la velocidad. 

No ha sido matemáticamente un resultado desalentador desde ya, pero objetivamente sí preocupante. La realidad es que todos estos porcentajes compartidos y el rendimiento en general se verán revertidos, o maquillados, una vez se jueguen los dos partidos siguientes contra dos selecciones (Belice y Anguila) que en teoría deberían estar por debajo de nuestro nivel. Solo contra Haití se podrá ver qué tanto se ha trabajado intensa e internamente desde el banquillo y de manera minuciosa para trasladar la información a las jugadoras que puedan proyectarlo en cancha, y que sirva para poder colarse al top 8 con posibilidades mundialistas. 

Ya enfocados en la convocatoria compartida, hay bajas y altas a mencionar empezando por el primer llamado a la absoluta de la jugadora destacada del reciente torneo confederativo Sub 17, la mediocampista Jazmyn Díaz, quien repartió 6 asistencias, anotó 2 goles y jugó 351 minutos en total; está el retorno de dos mundialistas, además de Natalie Bruno y Livia De León, la capitana juvenil Renata Mercedes y Lila Algarín; la atacante Angelina Vargas vuelve a vestir los colores de la tricolor después de una ausencia cuestionable dado el favorable desempeño que mostró en cancha a menudo y regresa la referente Lucía Marte León luego de su lesión. Otros movimientos relevantes son las ausencias de pesos pesados tales como Gabriella Marte, Josefien Slump y Kiomy Luperón; en un mundo paralelo y coherente deberían ser parte de un equipo titular que estuviera afinando detalles tácticos en estos próximos dos partidos para una “final de campeonato” ante Haití. En general, es una lista con un 25% de talento de inferiores, donde se justifica el premio pero son controvertidas las elecciones en cuanto a perfil vs rol.

El calendario para esta doble jornada queda de la siguiente manera:

Sábado 28 de febrero, a las 7:00 p.m. en el Estadio Cibao en Santiago, ante Belice.

Viernes 6 de marzo, a las 3:00 p.m. en el Estadio Raymond E. Guishard, vs Anguila.

Deja un comentario

Tendencias