La selección nacional femenina Sub 17 participó en la Ronda Final del proceso de clasificación de CONCACAF para el Mundial 2026 pero no pudo concretar su objetivo principal; los cuatro boletos oficiales para nuestra región se los quedaron: Estados Unidos, Canadá, México y Puerto Rico, esta última con el honor de haber clasificado a su primer evento de esta magnitud en cualquier categoría y rama.  

Las quisqueyanas debían capitalizar en su grupo, o bien ser el mejor segundo lugar del certamen, para jugar por segunda vez en su historia en una Copa Mundial de su categoría; diferentes obstáculos, tanto deportivos como federativos, hicieron de este torneo una montaña rusa de emociones negativas antes de salir a la cancha con incumplimientos de logística y una baja importante del onceno titular. 

Jabes Martínez (c) | 2026 W U-17 Championship vs El Salvador
Fotografía: Cortesía CONCACAF

El primer encuentro contra El Salvador nos dejó un amargo empate sobre el tiempo cumplido, definido de primera al 90+4’ por Mia Romero en un centro perfecto desde la banda derecha por Emelie Asenjo. Un partido en el que nos superó el rival en cada apartado, empezando por la posesión (66% vs 34%), precisión de pases (74% vs 55%), pases en total (455 vs 233), duelos individuales ganados (54% vs 39%) y remates a puerta (9 vs 3). Cabe destacar el temple del bloque defensivo, en el quite y los despejes, además de la intervención destacada durante los 90’ de la portera Gionelis Perez con 7 importantes atajadas.

Onceno Titular | 2026 W U-17 Championship vs Canadá
Fotografía: Cortesía CONCACAF

Ante Canadá no se logró minimizar el daño y la derrota fue lamentable (0-7). Un nivel superior que nos arropó sin dar respiro desde muy temprano, a pesar del intento de querer sorprender en las decisiones de ataque. Las comparativas a favor de las canadienses fueron arrolladoras: posesión (74% vs 26%), precisión de pases (80% vs 44%), pases en total (485 vs 168) y remates a puerta (17 vs 2) con una precisión del 71%. Por el constante rol ofensivo de Canadá, la defensa criolla estuvo alerta todo el encuentro, logrando realizar 29 quites, ganando el 49% de los duelos individuales, y 61 despejes en total. De este partido, me quedo con el desempeño durante los 90’ de Jessalyn Schwartz, por su participación en un rol de cobertura defensiva. 

Emelie Asenjo | 2026 W U-17 Championship vs Nicaragua
Fotografía: Cortesía CONCACAF

Nicaragua fue el último contrincante, quien llegaba con dos derrotas en su haber. Las criollas no dudaron de su propósito y al 2’ abrieron el marcador con gol de Emelie Asenjo asistida en un centro a ras de pasto desde la banda derecha por Jessalyn Schwartz. Al 38’ Jazmyn Diaz sirvió un tiro de esquina y en un intento de despeje de cabeza por las nicas terminó en propia puerta, llevando el tablero 2 goles arriba para las quisqueyanas, pero antes de finalizar el primer tiempo Nicaragua acortó distancias para el 2-1. A pesar de la victoria la posesión fue de las pinoleras (54% vs 46%) y su discreto porcentaje en la precisión de pases (62% vs 61%) con similar porcentaje de duelos individuales ganados (50% vs 50%); las quisqueyanas realizaron 15 remates con 5 pegadas a puerta. Personalmente, destaco la participación de Emelie Asenjo en este partido, además de su gol.

Jazmyn Díaz | 2026 W U-17 Championship vs Canadá
Fotografía: Cortesía CONCACAF

El panorama global, luego de cerrar esta Ronda Final, dejó a las quisqueyanas en el Top 5 de más goles marcados (28) y a Jazmyn Díaz compartiendo con dos jugadoras más el podio en asistencias totales (6); un primer puesto en remates (202), claramente con un pobre porcentaje de conversión (14%); un cierre de 2,054 pases (Top 5) con un 72% en la precisión para ubicarse en la 9na posición y siendo el conjunto con más faltas cometidas (81). Es cierto que los contratiempos estuvieron a la hora del día, ya conocidos por el público, lo debatible es que el banquillo pueda estar condicionado ante la ausencia de una sola jugadora en particular. Para más contexto, hubo una baja sensible en el mediocampo, Blair Vera, que durante la primera ventana de este campeonato fue quien obtuvo la mayor distribución de pases (193) para el equipo y una de las únicas dos en haber jugado 390’ en total, ciertamente un motor en la medular, pero que les dejó expuestos al no hacer los ajustes debidos, asuntos que bajo planificación debieron ser encarados desde la primera ronda y alentar el voto de confianza en una posible suplente.
Aunque las jugadoras se adjudican el rodaje y la experiencia internacional, finalizar en el tercer lugar del Grupo A con cuatro puntos es otro torneo a olvidar, calculando además que no se necesitaban los 7 puntos para en teoría acceder al Mundial 2026 con el mejor segundo lugar, Puerto Rico lo comprobó con sus 6 puntos y su diferencia de goles. Hay talento femenino de inferiores pero todavía, desde la cabeza, no podemos decir que somos referencia en la zona de CONCACAF.

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